martes, 13 de enero de 2009

Hablar desde el corazón...

... una vía para la resolución de conflictos...

Hablar desde el corazón construye relaciones: fortalece las relaciones existentes y repara las relaciones deterioradas.


Esta historia es tomada de
http://traubman.igc.org/messages/211.htm
del programa de Diálogo entre Palestinos y Judíos, no a nivel de políticos, sino como seres humanos.

He aquí la historia de Niki.

Hace nueve años perdí a una amiga, Marnie Kimelman, en un ataque terrorista en la playa de Tel Aviv. Yo también estaba en Israel ese verano. Ambas teníamos 17 años.

Nada en mi niñez me había preparado para lo que ocurrió ese verano en Israel. Fue como si mi mundo entero explotara, y todo lo que quedó fue el vacío que dejaron viejas creencias -- creencias en que la humanidad era esencialmente buena; creencia en que Israel era un lugar seguro y noble; creencia en Dios y el concepto de que la vida era justa.

Mi padre dijo que tarde o temprano, yo llegaría a ponerme en paz con algunas de las realidades de la vida -- que él dijo "eran parte de crecer".

Yo creo que es muy difícil vivir en este mundo sin fé, y no me refiero a la fé religiosa, quiero decir fé en los seres humanos, en las instituciones, en las relaciones, en el cumplimiento de promesas. Fé en que el mundo es un buen lugar, fé en nuestro potencial para mejorar, fé en nosotros mismos.

A veces perdemos la fé en algo tan fundamental que hace que nuestro mundo se haga pedazos. Entonces, estamos solos, y nos encontramos ante un gran vacío, que parece que re-construirnos es una tarea imposible.

Un día conocí a un hombre llamado Dr. Yitzhak Mendolson. El es un sicólogo que se especializa en sobrevivientes del Holocausto y víctimas de ataques terroristas.

Hace unos años, Ytizhak fué víctima de lo que él llama "un ataque terrorista menor", en el que recibió un balazo mientras descansaba en la terraza de un café.

Después de dicha experiencia, el Dr. Mendolson se involucró más en esfuerzos para crear paz. Empezó a reunirse con Palestinos y a escuchar sus historias buscando entendimiento mutuo. Para mí habría tenido más sentido que el Dr. Mendelson estuviese más interesado en reforzar la seguridad, que en crear paz.

Pero él no lo veía así. Dijo que la mejor manera de ganarle al terrorismo, era no convirtiéndose en uno. En vez de vivir con miedo, hizo un esfuerzo consciente para "humanizar" al enemigo. Aprovechó toda oportunidad que tenía para ampliar su entendimiento y lograr más fuerza interna.

Alguien me dijo una vez: "no puedes cambiar lo que otras personas te hacen, pero sí tu respuesta a ello". Me tomó nueve años cambiar mi respuesta de duelo, rabia y sensación de vacío.

Pero este año, decidí que estaba lista y me sentía responsable de la re-creación de mi mundo. Para mí, esto fue "crecer", y puede ocurrir a cualquier edad.

Regresé a Israel para ayudar a construir paz. Mis padres y yo nos unimos a una delegación de judíos, musulmanes y cristianos, cuyo propósito era escuchar. Escuchamos a todos los lados del conflicto, desde extremistas a pacifistas, y todo lo que había en el medio.

Y no sólo era escuchar, sino escuchar con compasión, o sea sin juzgar, sin decidir quién tiene o no la razón -- sino, simplemente, escuchar la historia de la persona.

Un día particularmente difícil, en Hebron, nos reunimos con un militante del grupo Hamas, y yo no podía escuchar con compasión. Estaba enojada y tenía miedo, y apenas me podía mantener en la habitación.

Más tarde, cuando me recuperaba en el pasillo, se me acercó Hisham, nuestro guía Palestino en Hebron, un periodista y defensor de derechos humanos.

Me ofreció un pañuelo y me dijo: "perdí a un amigo". "Yo también perdí a una amiga", le respondí.

Y allí estábamos, Palestino y Judía, atrapados cada uno en su propia tragedia.

Hisham dijo: "tú y yo tenemos que hacer las paces, porque si no, ¿cómo podemos esperar que otros lo hagan?

Pequeños pasos. Pequeños pasos de fé. Pequeños pasos en la re-construcción. Me ayudó a descubrir que el mundo está lleno de gente que ha tenido la experiencia del vacío en sus vidas, y que desesperadamente tratan de re-crearse como puedan.

Algunos recurren a la ira o la violencia, porque creen que son las herramientas que necesitan para sobrevivir en este mundo. Otros recurren a la fé, porque la necesitan para creer en las posibilidades.

Yo decidí recurrir a la compasión. Me parece que es una respuesta necesaria en un mundo que se deshumaniza.

Al mostrar compasión, recibí compasión, y eso cambió la manera en que veo el mundo.

Cuando escucho el término "terrorista palestino", sé que hay muchos palestinos que no sólo no son terroristas, sino que me han acogido, a pesar de sus propias historias de sufrimiento, me han dado la bienvenida, a mí, una judía, en sus hogares, y me han llamado "familia".

Cuando los periódicos hablan de "botes cargados de inmigrantes chinos", yo me imagino, yendo a bordo y escuchando de cada uno de ellos, su historia.

Esa es una manera en que re-creo mis creencias y lleno mi vacío.

3 comentarios:

  1. Hola. Me parece muy interesante la idea de este blog y buenas las historias que reproduces. ¿Para cuándo un tercer post?

    Además de animarte a seguir escribiendo en el blog, quería pedirte apoyo para un proyecto mundial por la paz. Se trata de una marcha por la paz y la no violencia que se realizará de octubre de 2009 a enero de 2010.

    Echa un vistazo al post donde explicamos cómo colaborar:
    http://noviolenciactiva.blogspot.com/2009/01/adhiere-la-marcha-mundial-por-la-paz.html

    un abrazo

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  2. Gracias Olgah, por tus animadoras palabras. Ya me he adherido a la marcha, y he puesto un link en este blog y en mi otro sitio "www.comunicacionfamiliar.com"

    Saludos cordiales,
    titive

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  3. Gracias a ti por apoyar. La marcha pasará por San José (Costa Rica) en diciembre. Cuando tenga más información, te la paso.

    un abrazo

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